Miércoles: 26 de marzo de 2014
La sesión
práctica del día 26 de marzo me gustó especialmente porque realizamos numerosas
actividades que me resultaron atractivas, como aprender una canción o el
control de la respiración.
En mi opinión,
es a través de la práctica cuando mejor se aprende acerca de cualquier tema y, por suerte, en esta asignatura hemos contado con numerosas sesiones prácticas. Casi todas se han basado en actividades y juegos, los cuales considero
que me resultaran de gran utilidad el día de mañana en mi futura aula de
Educación Infantil.
Siempre estamos
pensando en la importancia que tienen los juegos en el aula, que estimulemos y
motivemos a los niños para realizar actividades dinámicas, pero muchas veces
nos olvidamos de la necesidad de encontrar y dedicar un momento para la
relajación. La práctica de la relajación en el aula de Educación Infantil es
muy importante y en mi opinión se debería seguir llevando a cabo en los cursos
superiores de las diferentes etapas educativas.
En Educación
Infantil se suelen realizar juegos de relajación tras la realización de juegos
de animación e imitación, cuando se quiere retomar el orden y silencio del
aula, cuando los niños y niñas están cansados física o psíquicamente o como
actividad inicial de la jornada.
En esta sesión
práctica de la asignatura llevamos a cabo unas prácticas para tomar conciencia
de la postura corporal. He querido destacar estas prácticas porque me sirvieron
como relajación y me ayudaron a iniciar la clase con mayor energía y
motivación.
A continuación os dejo un pequeño fragmento de esta práctica realizada, y que, como siempre, espero que os guste.
Con esto quiero
decir que no siempre es necesario comenzar las sesiones con actividades
motivadoras que inciten al movimiento y a la actividad del cuerpo, ya que,
muchas veces, para conseguir resultados adecuados será preciso comenzar por
actividades que relajen y tranquilicen.
En cada sesión
práctica de la asignatura había una serie de objetivos que debíamos cumplir o
que al menos se esperaba que se asimilasen. En esta sesión, concretamente, los
objetivos o las destrezas que he adquirido a lo largo de esta han sido:
-
Tomar conciencia de la postura corporal.
-
Controlar la respiración para dosificar la cantidad de
aire que se expulsa.
-
Discriminar e identificar ritmos de negra y corcheas.
-
Interpretar los distintos elementos del compás: ritmo,
acento, pulso y subdivisión.
-
Discriminar e identificar las notas do, re, mi, fa,
sol.
-
Interpretar ostinatos melódicos.
-
Afinar cantando en conjunto.
Al comienzo de
esta reflexión, comenté que algunas actividades me habían gustado
especialmente, entre ellas mencioné el aprender una canción. En mi opinión, en
esta etapa educativa es fundamental que cantemos canciones a los niños y niñas,
ya que esta interacción con ellos y ellas, puede ser de una grandiosa utilidad
para el desarrollo de sus habilidades lingüísticas. El aprender
canciones infantiles creo que me aporta y ayuda a ampliar el repertorio de
canciones que espero poder enseñar en los próximos años en las aulas de
Educación Infantil.
Donde encontré
mayores dificultades fue a la hora de señalar en el espacio la canción que
habíamos aprendido, ya que era la primera vez que realizaba una actividad de
este tipo y en determinados momentos cometí algún error, aunque creo que tras
realizarlo varias veces pude adquirir este nuevo conocimiento.
La verdad es que
me ha gustado mucho esta práctica porque hemos realizado actividades muy
diversas y útiles de cara al futuro. Al principio a la hora de cantar me sentí
un poco cohibida, quizás sentí un poco de vergüenza por hacerlo mal, pero al
final me sentí muy cómoda y disfrute realizando estas actividades con todas mis
compañeras.
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