El viernes 16 de
mayo tuvimos la oportunidad de asistir a un seminario de musicoterapia, el cual estaba presidido por la madre de una de nuestras compañeras.
Ha sido la
primera vez que he tenido la oportunidad de acudir a una actividad de este tipo
y que verse sobre este tema, el cual era totalmente desconocido para mí. Realmente, antes de realizar esta actividad era
consciente de las grandes cosas que se pueden hacer con la música pero no
imaginaba que se podría llegar tan lejos, es decir, no creía que a través de la música se podría llegar a mejorar las condiciones de vida de una persona que presenta una discapacidad o alguna limitación.
La
musicoterapeuta encargada de dirigir este seminario, como comenté al principio del post, era la madre de una de
nuestras compañeras, por lo que el trato fue muy cercano en todo momento y creo
que esto nos ayudó, al menos a mí personalmente, a estar más atenta a todo lo
que nos comentaba y nos mostraba. Me sentí muy cómoda, ya que el trato fue muy cercano y en todo momento se nos daba la oportunidad de hacer alguna pregunta. Creo que esta cercanía hizo afrontar esta actividad más como una charla con una amiga que como algo serio, y creo que esto es muy importante y que merece ser destacado. En mi opinión, hacer que la gente se sienta cómoda es un factor fundamental a la hora de entablar cualquier tipo de relación.
Este seminario
me ha ayudado a ver que la música no tiene límites, que a través de ella se
pueden conseguir grandes logros y que podemos colaborar a mejoras las
condiciones de vida de muchos niños y niñas con ciertas dificultades. Podemos lograr que sus vidas sean más felices y que sus padres y madres reciban un mensaje de esperanza y optimismo para seguir luchando por mejorar la calidad de vida de sus hijos e hijas.
Siempre he
considerado que la música ayuda a los niños y niñas de estas edades a
desarrollar diferentes capacidades y no solo relacionadas con el área de la
música, ya que considero que también favorece el lenguaje o la psicomotricidad,
entre otros. Lo que no sabía es que a través de ella se pueden conseguir
grandes logros que en numerosas ocasiones no consiguen ni la medicina. Esto me ha llamado enormemente la atención y me ha hecho pensar y reflexionar acerca de cómo ayudar a los niños y cómo implantar la música en el aula.
Pero, sin duda, lo que más me llamó la atención fue
la historia de una niña que presentaba una discapacidad que la incapacitaba para desarrollarse con autonomía. Esta historia me hizo emocionarme al ver cómo la propia musicoterapeuta se involucraba con el caso, ayudándola en diferentes ámbitos de su vida e integrándola con su propia familia.
Como he comentado anteriormente,
la musicoterapeuta que presidía este seminario es la madre de una de mis
compañeras, la cual estaba sentada delante mía durante todo este seminario, por
lo que pude ver, también, reflejado en ella la emoción al ver las imágenes de
este caso y sus propias fotos con la niña.
En mi opinión,
esta profesión al igual que la docencia tiene un objetivo principal común que
es hacer felices a los niños y niñas, ayudándolos en su desarrollo integral y
buscando siempre su mayor beneficio. Este seminario me ha ayudado a ver el gran
componente humano de esta profesión y que con esfuerzo todo lo que nos
propongamos es posible.
Esta ha sido la última tarea sobre la cual reflexionaré en "Mi portafolio musical", ya que en los siguientes post voy a comentar y reflexionar sobre algunas sesiones prácticas de la asignatura que me han resultado más atractivas por diversos motivos.
Esta ha sido la última tarea sobre la cual reflexionaré en "Mi portafolio musical", ya que en los siguientes post voy a comentar y reflexionar sobre algunas sesiones prácticas de la asignatura que me han resultado más atractivas por diversos motivos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario